SONOMA

 

ESP

 

 

BIENAVENTURANZAS

Carmina S. Belda y Celso Giménez

 

Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos será el Reino de los cielos.

Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

Bienaventurados los náufragos de los mares que creyeron que otro mundo merecía ser descubierto.

Bienaventurados los ciegos porque nunca se verán envejecer.

Bienaventurado el fruto de tu vientre.

 

Bienaventurados los desaparecidos porque allá donde estéis, alguien os estará buscando.

Bienaventurados los supervivientes de las guerras.

Los hombres que con sus discursos cambiaron el curso de la Historia.

 

Bienaventurados los sonidos de la noche en el bosque.

La Galaxia, los astros y todas las estrellas del firmamento.

 

Bienaventurados aquellos a quienes dijeron que no, y entonces supieron que iban por el buen camino.

 

Bienaventurados los que os marchasteis.

Y los que mientras os alejabais os girasteis por un segundo.

Y los que volvisteis para decir una última cosa.

Bienaventurados los animales del diluvio universal.

 

Y los dinosaurios.

Y las plagas.

Y las maravillas del mundo que destruimos.

Y las maravillas del mundo que volveremos a crear.

 

Bienaventurados los lugares que nos faltan por vivir.

 

Bienaventurados los que brillan y los que estallan.

Bienaventurados los que caminan por encima del agua.

Bienaventurado el que rompió a vivir.

Bienaventurados quienes creen que esta noche puede pasar algo.

 

Bienaventurada la fuga, la grieta, el fulgor, la llama, la flecha, la herida, la tristeza, la rabia, la vergüenza, la envidia.

 

Bienaventuradas las voces que te calman de noche.

Un mundo en el que quepamos las dos.

 

Bienaventurados los que han venido a salvar el mundo.

Y el animal herido por la bala, cazado por el perro, tragado por el buitre.

 

Bienaventurados Sarajevo, Leningrado, Alepo, Okinawa.

 

Bienaventuradas las armas, si estas son palabras.

 

Bienaventurados los nobles que pasean por los jardines del reino deseando verlos arder.

Los astronautas, la ciencia y la religión.

La devoción, la fe, la sangre y el laboratorio.

El gorila, el meteorito,

Adán y Eva.

 

Bienaventurados los que no hicimos el mundo así.

 

Bienaventurado su nombre. Zeus, Alá, Odin, Yahvé, Atenea, Seth, Shiva, Tsohanoai, Isis, Kauil…

 

Los que ven a Dios en una partícula de polvo y en la inmensidad del universo.

Los que no creen en Dios.

Los que ponen flores a los muertos a quien nadie pone flores.

Bienaventurados los que corren en la dirección opuesta, contra el viento, contra la corriente, contra la tendencia, la injusticia, la dictadura, el poder, la mentira.

Bienaventurados los que se tocan por última vez sin saber que esa será la última vez.

 

Bienaventurada la Naturaleza.

Bienaventurados todos los colores del universo, de los desiertos, los océanos, los bosques, el cielo, la cueva, la sangre y la piel que nos cubre y nos condena.

 

Bienaventurado el que cuida a su padre enfermo, el que le da de comer, el que lo lava.

 

Los que algún día encontrarán la cura del cáncer, la malaria, el SIDA, el Alzheimer, el Parkinson, la ELA, el dengue…

 

Las mujeres olvidadas en los libros de la Historia.

Las que enseñaron a leer al hijo del esclavo, del campesino, del obrero, de la sirvienta, de la prostituta, del paria, del indocumentado, del migrante, los condenados de la tierra, los convictos del hambre.

Bienaventurada la ciudad vacía, bombardeada, cerrada, sitiada, manchada, quemada, olvidada, sumergida.

Bienaventurados los animales que acudieron a la ciudad vacía porque creyeron que nos habíamos extinguido.

Bienaventurado el tiempo infinito y la vida que se nos acaba.

 

Bienaventurada la oscuridad y sus habitantes

Bienaventurado el silencio.

La noche.

Bienaventurados el sol, la hierba y la juventud.

Bienaventurado lo que se dice justo antes del final.

Y bienaventurado el final.

Y la ropa con la que vestimos a los muertos.

 

Bienaventurados los que tiran del cielo porque de ellos tira la Tierra.

Bienaventurados los que temen el lugar donde nacieron, porque solo allí pueden herirnos.

Bienaventurado el principio y todo lo que comienza.

Bienaventurado el amor y el odio.

La ceniza de los campos de batalla.

 

Los cuerpos que se desean, que se encuentran, que se descubren, que se desnudan, que se exploran, que se marchan, que se esperan cada noche.

Los gestos que muestran tu fragilidad y tu fortaleza.

El que ha sabido retirarse a tiempo.

Bienaventurados los que podrían vivir en otra época sin derrumbarse.

Los que no se creyeron nada.

Los que saben que están preparados para lo peor.

Bienaventurados los fanáticos, porque en los infiernos arderá su hoguera.

Bienaventurados los que gritan sin romperse la voz.

Los que saben encender un fuego.

Y en él quemarán su casa y su bandera.

Bienaventurado el que nació el último.

Y todos aquellos que todavía no han llegado.

Y la caída que nos devolverá a la vida, al sueño, al miedo, al dolor, a la belleza

La desobediencia.

El mito.

El encuentro.

El hambre.

El verano.

La piedad.

La tempestad.

La magia.

El bosque.

El fuego.

La luz.

Los monstruos.

La guerra.

 

Bienaventurados los que aguardan al borde del precipicio para evitar que los niños caigan en él.

Bienaventurada la caída que nos llevará a la muerte.

Bienaventurado el último suspiro.

Y el cielo.

 

Bienaventuradas las hijas únicas, las huérfanas, las brujas, las intocables, las lesbianas, las locas, las extranjeras, las madres jóvenes, las feministas.

 

Bienaventurada la esperanza.

Bienaventurados los que no miran en otra dirección.

El enfermo, el loco, el ciego, porque harán de la necesidad virtud.

 

 

 

 

NO MATARÁS

Carmina S. Belda, Violeta Gil y Celso Giménez

 

No correrás con un bebé en brazos.

No desearas regresar a la juventud.

No intentarás ir donde nadie te espera.

No definirás qué es el tiempo.

No definirás qué es el el futuro.

No te conformarás con los límites.

No te arrepentirás de lo que no has hecho.

No volverás al lugar donde fuiste feliz.

No iniciarás ninguna guerra.

No te bañarás dos veces en el mismo río.

No señalarás a un inocente.

No vivirás con los ojos cerrados.

No te mirarás en todos los espejos.

No escucharás las voces que te atormentan.

No dejarás que el miedo te encuentre.

No serás valiente ante los débiles.

No serás cobarde ante los poderosos.

No alimentarás a los monstruos.

No matarás a tus ídolos.

No tendrás miedo a la muerte.

No te quitarás la vida.

No bajarás a los infiernos.

No matarás.

No apartarás la mirada.

No creerás que la vida tiene que ser esto.

No dejarás que te hielen el corazón.

No descansarás hasta conocer las lenguas de la tierra.

No descansarás hasta que se hayan ido todos.

 

 

 

 

ARS LONGA, VITA BREVIS

Hipócrates

 

El arte es largo, pero la vida es breve.

 

 

 

 

NOSOTRAS

Violeta Gil y Carmina S. Belda

 

Nosotras que aprendimos a dominar el fuego.

Las ruinas de la Antigüedad.

El fuego de la biblioteca de Alejandría.

Los niños descalzos.

La espada de Damocles.

La mala reputación.

 

Nosotras somos el polen que alimenta el mundo.

La primera abeja.

La tormenta perfecta.

Nosotras que vemos el mundo a vista de pájaro.

 

Nosotras que dimos a luz el mundo.

Que somos el eclipse y su sombra.

La tierra prometida.

La cabaña en medio del bosque.

Nosotras somos la excepción de la regla.

Las que tiramos la primera piedra.

Las que convertimos el agua en vino

Las que nos llevamos al último dinosaurio.

La canción más triste.

 

Nosotras somos las que hicimos lo que era necesario.

Las que nos desviamos del camino.

Las que supimos llegar al valle.

Las que recogimos la cesta del río.

Nosotras que no miramos atrás.

Recordamos todo lo que ocurrió.

No nos tiembla el cuchillo.

Nosotras que saltamos desde las azoteas de los edificios.

Nadamos hasta donde nadie nos pueda ver.

Firmamos con sangre.

Devolveremos los muertos a la vida.

Morimos viejas y solas.

Nosotras que movemos la tierra con la rabia de los tambores.

Que hacemos bailar a los ejércitos.

Que giramos con los planetas alrededor del Sol.

Somos la primera bruja.

La primera hoguera.

Somos carne, sexo y dinero.

Nosotras que quemamos Roma y destruimos Pompeya.

Matamos a Lorca.

La última oportunidad.

La Revolución.

La llave de todas las puertas.

Tu última hora de vida.

 

 

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CAT

 

 

BENAURANCES

Carmina S. Belda i Celso Giménez

 

Benaurats els pobres en l'esperit: d'ells serà el Regne del cel.

Benaurats els qui ploren, perquè seran consolats.

Benaurats els qui tenen fam i set de justícia, perquè seran sadollats.

Benaurats els nàufrags dels mars que van creure que un altre món meritava ésser descobert.

Benaurats els cecs perquè mai es veuran envellir.

Benaurat el fruit del teu ventre.

 

Benaurats els desapareguts perquè allà on sigueu, algú us estarà buscant.

Benaurats els supervivents de les guerres.

Els homes que amb els seus discursos van canviar el curs de la Història.

 

Benaurats els sons de la nit al bosc.

La Galàxia, els astres i totes les estrelles del firmament.

 

Benaurats aquells a qui van dir que no i aleshores van saber que anaven pel bon camí.

 

Benaurats els que vàreu marxar.

I els que mentre us allunyàveu us vàreu girar per un segon.

I els que vàreu tornar per dir una última cosa.

Benaurats els animals del diluvi universal.

 

I els dinosaures.

I les plagues.

I les meravelles del món que hem destruït.

I les meravelles del món que tornarem a crear.

 

Benaurats els llocs que ens falten per viure.

 

Benaurats els que brillen i els que esclaten.

Benaurats els que caminen sobre l'aigua.

Benaurats aquell que va trencar a viure.

Benaurats els que creuen que aquesta nit pot passar alguna cosa.

 

Benaurada la fugida, l'esquerda, el fulgor, la flama, la fletxa, la ferida, la tristesa, la ràbia, la vergonya, l'enveja.

 

Benaurades les veus que t’alleugen a la nit.

Un món en què hi capiguem totes dues.

 

Benaurats els que han vingut a salvar el món.

I l'animal ferit per la bala, caçat pel gos, engolit pel voltor.

 

Benaurats Sarajevo, Leningrad, Alep, Okinawa.

 

Benaurades les armes, si aquestes són paraules.

 

Benaurats els nobles que passegen pels jardins del regne desitjant veure'ls cremar.

Els astronautes, la ciència i la religió.

La devoció, la fe, la sang i el laboratori.

El goril·la, el meteorit,

Adam i Eva.

 

Benaurats els que no vàrem fer el món així.

 

Benaurat el seu nom. Zeus, Al·là, Odin, Jahvé, Atenea, Seth, Xiva, Tsohanoai, Isis, Kauil ...

Els que veuen a Déu tant en una partícula de pols com en la immensitat de l'univers.

Els que no creuen en Déu.

Els que porten flors als morts, a qui ningú porta flors.

Benaurats els que corren en la direcció oposada, contra el vent, contra la corrent, contra la tendència, la injustícia, la dictadura, el poder, la mentida.

Benaurats aquells que es toquen per darrera vegada sense saber que aquella serà la darrera.

 

Benaurada la Natura.

Benaurats tots els colors de l'univers, dels deserts, els oceans, els boscos, el cel, la cova, la sang i la pell que ens cobreix i ens condemna.

 

Benaurat aquell qui té cura del seu pare malalt, qui li dona menjar, qui el renta.

 

Els que algun dia trobaran la cura del càncer, la malària, la SIDA, l'Alzheimer, el Parkinson, l'ELA, el dengue...

 

Les dones oblidades en els llibres de la Història.

Aquelles que van ensenyar a llegir al fill de l’esclau, del camperol, de l'obrer, de la serventa, de la prostituta, del pària, de l'indocumentat, del migrant... els condemnats de la terra, els convictes de la fam.

Benaurada la ciutat buida, bombardejada, tancada, assetjada, tacada, cremada, oblidada, submergida.

Benaurats els animals que van acudir a la ciutat buida perquè van creure que ens havíem extingit.

Benaurat el temps infinit i la vida que se'ns acaba.

 

Benaurada la foscor i els seus habitants.

Benaurat el silenci.

La nit.

Benaurats el sol, l'herba i la joventut.

Benaventurat allò que es diu just abans de la fi.

I benaurada la fi.

I la roba amb què vestim als morts.

 

Benaurats els que tiren del cel perquè d'ells tira la Terra.

Benaurats els que temen el lloc on van néixer, perquè és només allà on poden ferir-nos.

Benaurat el principi i tot allò que comença.

Benaurats l'amor i l'odi.

La cendra dels camps de batalla.

 

Els cossos que es desitgen, que es troben, que es descobreixen, que es despullen, que s’exploren, que marxen, que s'esperen cada nit.

Els gestos que mostren la teva fragilitat i la teva fortalesa.

Aquell que ha sabut retirar-se a temps.

Benaurats aquells que podrien viure en una altra època sense esfondrar-se.

Aquells que no es van creure res.

Aquells que saben que estan preparats per al pitjor.

Benaurats els fanàtics, perquè als inferns cremarà la seva foguera.

Benaurats els que criden sense trencar-se la veu.

Els que saben encendre un foc.

I en ell cremaran la seva casa i la seva bandera.

Benaurat qui va néixer l'últim.

I tots aquells que encara no han arribat.

Benaurada la caiguda que ens retornarà a la vida, a la son, a la por, al dolor, a la bellesa.

La desobediència.

El mite.

La trobada.

La fam.

L'estiu.

La pietat.

La tempesta.

La màgia.

El bosc.

El foc.

La llum.

Els monstres.

La guerra.

 

Benaurats els qui esperen a la vora del precipici per evitar que els nens hi caiguin.

Benaurada la caiguda que ens portarà a la mort.

Benaurat l'últim sospir.

I el cel.

 

Benaurades les filles úniques, les òrfenes, les bruixes, les intocables, les lesbianes, les boges, les estrangeres, les mares joves, les feministes.

 

Benaurada l'esperança.

Benaurats els que no miren en una altra direcció.

El malalt, el boig, el cec, perquè faran de la necessitat virtut.

 

 

 

 

NO MATARÀS

Carmina S. Belda, Violeta Gil i Celso Giménez

 

No correràs amb un nadó als braços.

No desitjaràs tornar a la joventut.

No intentaràs anar on ningú t'espera.

No definiràs què és el temps.

No definiràs què és el futur.

No et conformaràs amb els límits.

No et penediràs d’allò que no has fet.

No tornaràs al lloc on vas ser feliç.

No iniciaràs cap guerra.

No et banyaràs dues vegades al mateix riu.

No assenyalaràs a un innocent.

No viuràs amb els ulls tancats.

No et miraràs a tots els miralls.

No escoltaràs les veus que et turmenten.

No deixaràs que la por et trobi.

No seràs valent davant dels febles.

No seràs covard davant dels poderosos.

No alimentaràs els monstres.

No mataràs els teus ídols.

No tindràs por a la mort.

No et llevaràs la vida.

No baixaràs als inferns.

No mataràs.

No apartaràs la mirada.

No creuràs que la vida ha de ser això.

No deixaràs que et gelin el cor.

No descansaràs fins a conèixer les llengües de la terra.

No descansaràs fins que hagin marxat tots.

 

 

 

 

ARS LONGA, VITA BREVIS

Hipòcrates

 

L'art és llarg, la vida és breu.

 

 

 

 

NOSALTRES

Violeta Gil i Carmina S. Belda

 

Nosaltres vam aprendre a dominar el foc.

Les ruïnes de l'Antiguitat.

El foc de la biblioteca d'Alexandria.

Els nens descalços.

L'espasa de Dàmocles.

La mala reputació.

 

Nosaltres som el pol·len que alimenta el món.

La primera abella.

La tempesta perfecta.

Nosaltres veiem el món a vista d'ocell.

 

Nosaltres vam donar a llum el món.

Som l'eclipsi i la seva ombra.

La terra promesa.

La cabana enmig del bosc.

Nosaltres som l'excepció a la regla.

Les que llencem la primera pedra.

Les que convertim l'aigua en vi

Les que ens vam emportar l'últim dinosaure.

La cançó més trista.

Nosaltres som les que vam fer allò que calia.

Les que ens desviem del camí.

Les que vam saber arribar a la vall.

Les que vam recollir la cistella del riu.

Nosaltres que no mirem enrere.

Recordem tot el que va passar.

No ens tremola el ganivet.

Nosaltres saltem des dels terrats dels edificis.

Nedem fins on ningú ens pugui veure.

Signem amb sang.

Tornarem els morts a la vida.

Morim velles i soles.

Nosaltres que movem la terra amb la ràbia dels tambors.

Que fem ballar els exèrcits.

Que girem amb els planetes al voltant del Sol.

Som la primera bruixa.

La primera foguera.

Som carn, sexe i diners.

Nosaltres vàrem cremar Roma i destruir Pompeia.

Vàrem matar Lorca.

La darrera oportunitat.

La Revolució.

La clau de totes les portes.

La teva última hora de vida.

 

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ENG

 

 

BEATITUDES

Carmina S. Belda and Celso Giménez

 

Blessed are the poor in spirit, for theirs is the kingdom of heaven.

Blessed are those who mourn, for they shall be comforted.

Blessed are those who hunger and thirst for righteousness, for they shall be filled.

 

Blessed are the castaways of the seas who believed that another world was worth discovering.

Blessed are the blind, for they will never see themselves grow old.

Blessed is the fruit of thy womb.

Blessed are the disappeared, for, wherever you are, someone will be looking for you.

Blessed are the survivors of wars.

The men who changed the course of history with their speech.

 

Blessed are the sounds of the night in the forest.

The Galaxy, the worlds and all the stars in the sky.

 

Blessed are those who were told they could not, and knew this meant they were on the right track.

 

Blessed are you who left.

And you who turned away for a second.

And you who came back to say one last thing.

Blessed are the animals of the universal flood.

 

And the dinosaurs.

And the plagues.

And the wonders of the world that we destroy.

And the wonders of the world that we will recreate.

 

Blessed are the places that we will live in one day.

 

Blessed are those who shine and those who explode.

Blessed are those who walk on water.

Blessed is he who broke to live.

Blessed are those who believe that something might happen tonight.

 

Blessed is the leak, the crack, the glow, the flame, the arrow, the wound, the sadness, the rage, the shame, the envy.

 

Blessed are the voices that calm you at night.

A world inside which we can both fit.

 

Blessed are those who have come to save the world.

And the animal wounded by the bullet, hunted by the dog, swallowed by the vulture.

 

Blessed are Sarajevo, Leningrad, Aleppo, Okinawa.

 

Blessed are the weapons, if these are words.

 

Blessed are the nobles who stroll through the gardens of the kingdom wishing to see them burn.

Blessed are the astronauts, science, and religion.

Devotion, faith, blood, and the laboratory.

The gorilla, the meteorite,

Adam and Eve.

 

Blessed are we who did not make the world as it is now.

 

Blessed is their name: Zeus, Allah, Odin, Yahveh, Athena, Seth, Shiva, Tsohanoai, Isis, Kauil ...

 

Those who see God in a piece of dust and in the vastness of the universe.

Those who do not believe in God.

Those who lay flowers on the graves of the dead to whom nobody leaves flowers.

Blessed are those who run the other way, against the wind, against the current, against the trend, injustice, dictatorship, power, lies.

Blessed are those who touch each other for the last time without knowing that it will be the last time.

 

Blessed is Nature.

Blessed are all the colours of the universe, of the deserts, the oceans, the forests, the sky, the cave, the blood and the skin that covers and condemns us.

 

Blessed is he who cares for his sick father, who feeds him, who washes him.

 

Those who will one day find a cure for cancer, malaria, AIDS, Alzheimer's, Parkinson's, ALS, dengue…

 

Forgotten women in history books.

Those who taught to read the son of the slave, the peasant, the worker, the maid, the prostitute, the outcast, the undocumented, the migrant, the damned of the land, the convicts of hunger.

Blessed is the empty city, bombed, closed, besieged, stained, burned, forgotten, submerged.

Blessed are the animals that have inhabited the empty city because they thought we had become extinct.

Blessed is infinite time and our lives that are running out.

 

Blessed is the darkness and its inhabitants

Blessed is the silence.

The night.

Blessed are the sun, the grass, and youth.

Blessed is what is said just before the end.

And blessed is the end.

And the clothes that we dress the dead in.

 

Blessed are those who trust in heaven, for the Earth trusts in them.

Blessed are those who fear the place where they were born, for that is the only place where they can hurt us.

Blessed is the beginning and all that begins.

Blessed is love and hate.

The ash of the battlefields.

 

The bodies that are desired, found, discovered, undressed, explored, that leave, that are expected every night.

The gestures that show fragility and strength.

He who has managed to retire on time.

Blessed are those who could live in another age without falling apart.

Those who did not believe what they were told.

Those who know they are prepared for the worst.

Blessed are the fanatics, for their bonfire will burn in hell.

Blessed are those who scream without their voices cracking.

Those who know how to light a fire.

And burn their house and their flag in it.

Blessed is he who was born last.

And all those who have not yet arrived.

And the fall that will bring us back to life, to dream, to fear, to pain, to beauty

The disobedience.

The myth.

The encounter.

The hunger.

The summer.

The piety.

The Tempest.

The magic.

The forest.

The fire.

The light.

The monsters.

The war.

 

Blessed are those who wait on the edge of the cliff to protect children from falling off it.

Blessed is the fall that will lead us to death.

Blessed is the last breath.

And the sky.

 

Blessed are only daughters, orphans, witches, untouchables, lesbians, mad, foreigners, young mothers, feminists.

 

Blessed is hope.

Blessed are those who do not look the other way.

The sick, the mad, the blind, for they will make virtue of necessity.

 

 

 

 

THOU SHALT NOT KILL

Carmina S. Belda, Violeta Gil and Celso Giménez

 

Thou shalt not run while holding a baby.

Thou shalt not want to be young again.

Thou shalt not try to go somewhere no-one is waiting for you.

Thou shalt not define what time it is.

Thou shalt not define what the future holds. 

Thou shalt not conform to limits.

Thou shalt not regret what you have not done.

Thou shalt not go back to the place where you were happy

Thou shalt not start wars.

Thou shalt not swim twice in the same river.

Thou shalt not point out an innocent person.

Thou shalt not live with blinkers on.

Thou shalt not look in the mirror at every opportunity.

Thou shalt not hear the voices that torment you.

Thou shalt not let fear find you.

Thou shalt not be brave before the weak.

Thou shalt not be a coward before the powerful.

Thou shalt not feed monsters.

Thou shalt not kill thy idols.

Thou shalt not be afraid of death.

Thou shalt not take thy own life.

Thou shalt not go down to hell.

Thou shalt not kill.

Thou shalt not look away.

Thou shalt not believe that life cannot be different from what it is.

Thou shalt not wait for a long time.

Thou shalt not make your house your grave.

Thou shalt not ask for tests.

Thou shalt not let thy heart freeze.

Thou shalt not rest until thou can speak all languages.

Thou shalt not stop eating bread.

Thou shalt not rest until they are all gone.

 

 

ARS LONGA, VITA BREVIS

Hippocrates

 

Art is long, life is short.

 

 

 

 

US

Violeta Gil and Carmina S. Belda

 

We who gave birth to the world.

Who are the eclipse and its shadow.

The promised land.

We who threw the first stone.

Who turned water into wine

Who took the last dinosaur.

The cabin in the middle of the forest.

 

We who see the world from above.

Who are the exception and the rule.

The saddest song.

The last chance.

The Revolution.

Your last hour of life.

 

We who learned to master fire.

Who have the keys to every door in the top drawer.

Who are the ruins of antiquity.

The burning of the Library of Alexandria.

The barefoot children

The Sword of Damocles.

The bad reputation.

Hungry for air, asleep while standing up.

 

We who guide the rhythm of the winds,

Who move the earth with the rage of drums.

Who make armies dance.

Who rotate around the Sun together with the planets.

We are the first witch and the first bonfire.

We killed Lorca.

We are meat, sex, and money.

 

We who jump off rooftops.

We swim until no-one can see us.

We sign with blood

We will bring the dead back to life

We die old and alone

 

We are the pollen that feeds the world

The first bee.

The perfect storm.

 

And we sleep on the highest mountains

We are awake when you sleep

We get up when the sun rises

We understand the direction of the wind

We have only just arrived and are feeling vigorous

We are guardians of the relics

 

We who do not look back

Who remember everything that has happened

Our hand that holds the knife does not shake

Our voice does not tremble

We who did what was necessary

Who strayed from the path

Who knew the way to the valley

Who retrieved the basket from the river

And we sat in the shade of the tree.

We who have an antidote for poison.